Santo Espíritu del Monte

Tanda de Ejercicios Espirituales dirigida por del Cardenal Mons. Carlos Amigo Vallejo

Del domingo día 5 por la noche hasta el día 10 por la tarde se ha desarrollado en Santo Espíritu la tanda de Ejercicios Espirituales de Noviembre, dirigida por del Cardenal Mons. Carlos Amigo Vallejo, ofm., Arzobispo Emérito de Sevilla.  El Cardenal planteó los Ejercicios como una sola meditación cuyo tema era el diálogo intenso con Dios.

– El primer día subrayó a la Trinidad como el Dios que sale al encuentro del hombre, destacó el deseo del hombre por encontrarse con Dios, y ese Dios que se da a conocer por el hombre en Cristo Jesús.

– El segundo día se centró más en la oración como ese diálogo con Dios, diálogo cuya máxima expresión es el Padre Nuestro y  que nos descubre la paternidad de Dios y nuestra filiación.

– El tercer día se centró en el pecado como la falta de diálogo y la negación al gozo de la salvación. El antídoto del pecado es Cristo que nos ha rescatado con su sangre.

– El cuarto día se centró en el Espíritu Santo que nos da la vida del Hijo. El Espíritu Santo es la fuente de la esperanza en nuestra vida. María, la madre del Señor, es el ejemplo de la esperanza que el Espíritu nos transmite.

– El quinto y último día se habló del hombre nuevo, el que sigue a Cristo, y propuso ese modelo de Cristo en la Eucaristía, verdadero misterio de donación y entrega.  Han participado en esta tanda 34 ejercitantes, procedentes 17 del clero diocesano de Valencia y 17 hermanos de la Orden.

Esta fue una tradición que ya existía en la antigua Provincia de Valencia, y que ahora hemos retomado. Han destacado el buen ambiente y la solemnidad de la Liturgia que ha propiciado el ser un grupo numeroso de participantes. En palabras del Cardenal ha sido una buena experiencia de fraternidad y de piedad que ayuda al conocimiento y enriquecimiento mutuo.

Han destacado todos los momentos de celebración tanto de las Eucaristías como de la Liturgia de las Horas. También se apreció el momento de la celebración del sacramento de la Penitencia dentro de la Eucaristía y la misa solemne con la que finalizó la tanda.  Agradecidos también por el trato y servicio del personal de la casa. Lo cual ha supuesto una experiencia gratificante para los ejercitantes y una satisfacción para los que en ella trabajamos.